<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7042867555833236221</id><updated>2011-08-01T10:52:09.380-07:00</updated><category term='Otros'/><title type='text'>Crónicas de un Guerrero</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://galdor-chronicles.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7042867555833236221/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://galdor-chronicles.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Beelze</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17249623963259298748</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7042867555833236221.post-8031835883923795947</id><published>2009-08-24T20:06:00.000-07:00</published><updated>2010-01-17T15:41:49.219-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otros'/><title type='text'>Cicatrices de un Pasado – Historia de Galdor Círdan</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic;font-size:100%;" &gt;Esto se podría llamar una confesión... o quizás simplemente una demostración de confianza... no creo en la culpa o en el arrepentimiento... si alguna vez pido disculpas, probablemente es que solo lo haga para mantener la paz... el pasado que recorrimos es el yunque que nos apoya y nuestras decisiones son los martillazos que templan nuestra hoja... una hoja que puliremos con el presente y que empuñaremos al enfrentar el futuro... la siguiente es mi historia... la siguiente es parte de mi vida... vida que no me enorgullece... pero que me pertenece...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;Hijo de un guardia del &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204); FONT-WEIGHT: bold"&gt;Palacio de Hielo&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt; y una sacerdotisa del &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204); FONT-WEIGHT: bold"&gt;Culto al Viento&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;, él quería hacer de mi un instrumento de guerra y su orgullo, ella solo quería mi felicidad... la guerra y el honor nunca fueron mis motivos de vida... yo solo sentía el llamado de las montañas y el viento en mi interior. Un sentimiento que compartíamos con mi madre y que ella hace mucho había abandonado por amor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204); FONT-WEIGHT: bold"&gt;Arthur Grey Larnet&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;, mi padre, orgulloso y fuerte guardián del &lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204); FONT-WEIGHT: bold"&gt;Palacio de Hielo&lt;/span&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt; y &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Villair&lt;/span&gt;, conocido por su tenacidad y arrojo entre los &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Vrenneth’s&lt;/span&gt;, dueño de una fuerza oculta que emanaba de su persona en los combates, todos la relacionaban con hechicería o algún conjuro, el solo sonreía y decía que era la fuerza de su voluntad. Poseía un gran dominio en el uso de las hachas, armas que utilizaba con precisión y velocidad. Orgulloso de su legado y posición, soñaba con hacer de mi un gran combatiente, un digno legado de su apellido, pero yo tenia otros planes, otros sueños. De él herede mucho de su apariencia y su fuerza, por lo menos eso decía la gente y a él parecía llenarle de orgullo, pero también resulte ser dueño de su férrea voluntad y su tozudez, motivos por los cuales, muchas veces me rebele contra su autoridad y escapando de sus entrenamientos, me refugiaba en las montañas, lugar donde su autoridad no dominaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;Era un buen hombre, sé que en el fondo me amaba como su hijo, pero su orgullo era grande, siempre lo vi como un ser superior, alguien que intentaba subyugarme y me obligaba a madurar desde pequeño, para mí era molesto y muchas veces llegue a odiarle, pero logre comprender que en el fondo solo buscaba mi bien y con el tiempo logre mirarle con respeto y cariño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Galadriel Círdan de Grey&lt;/span&gt;, mi madre, hermosa e inteligente sacerdotisa del &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Culto al Viento&lt;/span&gt;, conocida en &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Villair&lt;/span&gt; por su gran sabiduría y compasión, dueña de un paso alegre y una mirada soñadora, tenía la capacidad de conciliar la paz entre las personas, una persona sencilla y humilde, pero que disfrutaba de construir infinidad de sueños y esperanzas. Poesía un gran don de la palabra y muchas personas le pedían consejos, era apreciada por sus cercanos y eso a ella la hacia feliz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;Siempre profesaba un gran amor y respeto a las montañas y el viento, para ella símbolos de la fuerza y la libertad. Simbología que ella vio reflejada en mi padre y ella, simbología que los llevo a una gran amistad y luego al amor, amor por el cual sacrifico su libertad y se caso con mi padre. Ella lograba sacar los mas humano de &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Arthur&lt;/span&gt; y el se encargaba de llenar de sueños y esperanzas la cabeza de &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Galadriel&lt;/span&gt;. De ella herede la capacidad de soñar y el sentimiento de libertad, mucha gente también decía que tenia su mirada, algo distante y reflexiva, pero llena de sueños y esperanzas. Ella me instruyo en los dos conjuros básicos de un &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Vrenneth&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;Era una mujer dulce y llena de amor, muchas veces me cuestione que hacia ella con un tipo como mi padre, siempre la vi con respeto y cariño, sabia que compartíamos algo mucho mayor que la sangre y un apellido, ambos teníamos el llamado de la montaña y el viento, por eso razón comprendía mis escapes y muchas veces me protegió ante la furia de mi padre, a pesar de ser mucho mas débil, mi padre nunca fue capas de siquiera tener la intención de golpearle, para mi era gracioso ver al gran guerrero hervir de impotencia, tragando su cólera y con la vista baja, pero a la vez lograba comprender el gran amor que sentía por ella mi padre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;Mi vida transito con alegría y normalidad en &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Villair&lt;/span&gt;, ahí todos me conocían como el hijo de &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Arthur&lt;/span&gt; y nadie me llamaba por el nombre elegido por mi madre, &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Galdor&lt;/span&gt;, nombre que perteneció a su padre, un ermitaño sabio que habito alguna vez en las montañas, nombre que a pesar de no contar con nada de honor, a mi me encantaba. Cuando tenia quince años, mi madre fue afectada por una extraña enfermedad, esta le impedía moverse y le dificultaba mucho el respirar, ningún medico del reino tenia una cura para su mal, un mal que un día termino por llevársela junto con la felicidad de mi hogar. Un día mi padre decidió mi futuro y contra mi voluntad, me enlisto a la fuerza en las campañas de entrenamiento del ejercito de palacio, ya no contaba con mi madre a mi defensa, él parecía saberlo y con una voluntad demente doblego mi espíritu, decía que debía volverme fuerte y que no existía otro camino, accedí con los puños apretados, rabia en mi corazón y tristeza en la mirada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;A la edad de quince años partí con un escuadrón de reclutas a las montañas, nunca imagine que a la edad de quince años podría cambiar tanto mi vida, lo que inicio como una campaña de instrucción, en un momento se convirtió en una tragedia. Fuimos emboscados por bandidos, sucios ladrones que buscaban apropiarse de nuestro equipamiento y provisiones, fueron brutales y despiadados, atacaron con velocidad y fuerza, a pesar de viajar con soldados instructores, estos fueron rápidamente superados en numero y muchos de los jóvenes que eran mis compañeros fueron asesinados, la inexperiencia y miedo jugaron en contra de la supervivencia, fue un espectáculo terrible, un grupo menor fuimos tomados prisioneros, se nos dijo que seriamos vendidos como esclavos o utilizados como comida para sus perros. Esa misma noche el grupo de bandidos se interno en las montañas, alejándose de &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Villair&lt;/span&gt; y borrando cualquier señal que permitiera seguirlos, caminamos por más de tres días y en el fondo sentí que jamás volvería a ver a mi padre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;En la fortaleza de los bandidos conocimos a su líder, un sádico y brutal guerrero que los gobernaba con la fuerza de espada, y al cual parecían tenerle un gran respeto y temor. Fascinado por los prisioneros, decidió realizar un divertido juego, dijo que si queríamos llegar a ser grandes guerreros, debíamos aprender el valor de la vida y de la muerte. Fuimos llevados los ocho sobrevivientes a una sucia arena circular, en ella fuimos encerrados y nos arrojaron varias armas para utilizar, las regla de ese juego era simple, ocho guerreros entraban y solo uno salía. Nos miramos durante horas, nadie era capaz de tomar alguna arma, nuestro público se impacientaba y comenzaban a amenazar, sino actuábamos para ellos, nadie saldría vivo de ese lugar. Quizás lo mas noble hubiera sido dar mi vida por la de alguien mas, pero en mi mente solo estaba la idea de sobrevivir y de la libertad, tome un hacha del suelo y embestí contra mis compañeros, dos de ellos cayeron sin siquiera lograr tomar un arma, los bandido gritaban enfervorizados, los otros cinco tomaron espadas y dagas, lograba percibir que me miraban con desconcierto y temor, conocía muchos de ellos y en varias oportunidades les hable de paz y libertad, que paradójico que ahora mi vida dependiera de las enseñanzas de mi padre, las mismas enseñanzas que creí inútiles y de las cuales escapaba. El combate término en un par de minutos, me encontraba herido en varias partes del torso y cubierto de sangre, pero la victoria era mía, así como mi vida. El líder de los bandidos sonrió, ordeno que me liberaran de la fortaleza al día siguiente, me dijo que había dado el primer paso en el camino de un gran guerrero, yo solo me sentía como un cobarde y un traidor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;El viaje de vuelta fue largo, me encontraba cansado y hambrienta, la única muestra de piedad de los bandidos fue entregarme una gruesa y gran capa para el frío, me llevo seis días volver a &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Villair&lt;/span&gt;. Al llegar note banderas negras en la ciudad, el duelo era general por la masacre de la montaña y el duelo fue mayor, por el suicidio de &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Arthur Grey&lt;/span&gt;. La noticia de su muerte me embistió con fuerza, cubriendo mí rostro con la capa, fue fácil recoger información de lo ocurrido, el gran &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Arthur&lt;/span&gt; murió de locura y pena, cinco días estuvo buscando a su hijo en las montañas sin descanso y al no encontrarlo sucumbió ante la culpa y la desesperación, al octavo día acabo con su vida, y en el décimo seria enterrado junto a su esposa y la lapida en memoria de su hijo. Asistí a su entierro cubierto en el anonimato, muchas personas lloraron la muerte de una familia completa, siempre las muertes eran noticias duras en épocas de paz. Al día siguiente entre como un ladrón a mi propio hogar, tomando un par de cosas, abandone &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Villair&lt;/span&gt; esa misma tarde. Todos creían que me encontraba muerto al igual que los demás, como explicar lo sucedido en la fortaleza de lo bandidos sin parecer un traidor, ese día cambie mi apellido por el de mi madre y decidí que no quedaba nada para mi en esa ciudad, por fin tenia la libertad que tanto deseaba, aunque no de la forma que yo esperaba. Como &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Galdor Círdan&lt;/span&gt; recorrería las montañas, buscando una nueva vida y un nuevo destino, ahora era el único dueño de mi vida y la única persona en la que podía confiar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;Un año completo recorrí las montañas, tenía algo de práctica en sobrevivir en ellas, visite mucho pueblos en ese tiempo y muchas ciudades pasaron por mis ojos, un día mis pasos me llevaron a un pequeño poblado en un valle entre las montañas, &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Alerce Viejo&lt;/span&gt; era su nombre, de casa sencillas y gente alegre, el pueblo descansaba a las orillas de un gran bosque. Ese día intente alimentarme de la forma que llevaba haciéndolo desde hace un tiempo e intente robar comida, todo salio perfecto, hasta que un gran y fuerte hombre me detuvo, fui amarrado y encerrado en un establo, el pueblo reclamaba que debido a mi delito debía ser castigado. Grande fue mi sorpresa al ser liberado al día siguiente, mayor fue aun cuando me dieron de comer, el tipo que me había capturado intercedió ante el resto del pueblo y explico que aquel que robaba por hambre, no lo hacia impulsado por la maldad, ese día prometió tomarme bajo su cuidado y enseñarme un oficio, &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Franks Brown&lt;/span&gt; era su nombre y el ser leñador era su trabajo, de echo la mayoría de los hombres del pueblo se dedicaban a lo mismo, desde ese día se me entrego un hacha y fui instruido por él en ese camino. Durante cuatro años logre vivir en paz en ese lugar, tanto que a la edad de veinte años, ya era esposo de una hermosa mujer y padre de una preciosa criatura; mi esposa era &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Camila Brown&lt;/span&gt;, joven hija de diecinueve años de &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Franks&lt;/span&gt;, dueña de una gran belleza y dulzura, mi primera y única amiga dentro de las personas de la aldea en mis inicios, siempre se mostró curiosa de mi persona y jamás pregunto por mi pasado, me acompañaba en mis expediciones al bosque cuando tenia tiempo libre y a cambio de mostrarle las bellezas de la naturaleza, ella me regalaba su compañía y bellas canciones con su flauta. Con el tiempo nació el amor y con este último nació nuestra hija, nombrada &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Galadriel&lt;/span&gt; en honor de mi madre, era una bebe hermosa, de mirada despierta y a pesar de su corta edad, demostraba una gran emergía. Mi vida pasaba en tranquilidad, el trabajo era duro y fortalecía el cuerpo, pero mi familia era maravillosa y llenaban mi alma, pude comprender el motivo de mi madre para sacrificar la libertad ante el amor, de día cortaba madera y doblegaba colosales árboles, con la fuerza y precisión de golpes de hacha, de noche disfrutaba de mi hija y aprendía el uso de la flauta a manos de mi mujer, a pesar de no tener un gran talento, de igual forma lograba sacar algunas tonadas que me enseñaba, las cuales &lt;span style="FONT-WEIGHT: bold"&gt;Camila&lt;/span&gt; disfrutaba que yo le dedicara, era un juego absurdo que ella disfrutaba y le hacia feliz, un juego que yo jugaba por el simple echo de verla sonreír.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;Era un día frío cuando la tragedia toco nuevamente a mi puerta, la llegada del invierno traía muchos pedidos de madera, incluso de grandes pueblos cercanos y eso obligaba a salir por más tiempo del hogar, reclutar más hombres en cada expedición e incluso avanzar mucho mas lejos en busca de grandes árboles que valiera la pena derribar. Ese día forme parte del grupo de avanzada, partiríamos antes que el resto y estableceríamos un campamento base para las próximas semanas de trabajo intenso. Bese la frente de mi hija que ya tenia un año y abrasé con fuerza a mi esposa, siempre le extrañaba cuando iba en estas campañas, pero me reconfortaba saber que ella estaría ahí esperando mi regreso. El avance fue lento, debíamos arrastra carros con los implementos necesarios para levanta el campamento, una gran loma nos separaba de nuestro destino, pero acampando en su cima, en las noche logramos ver el pueblo a la distancia como un punto de luz en el horizonte, esa noche fue de fogata y conversación, luego levantamos rápido campamento para dormir un poco antes del alba. No se exactamente cuanto tiempo llevábamos durmiendo cuando comenzaron los gritos en el campamento, salí velozmente da mi carpa, para presenciar la imagen que horrorizaba a mis compañeros, en el horizonte se veía una gran incendio una negra columna de humo era visible, incluso en la profunda oscuridad de esa noche, escuche que alguien comentaba que era nuestro pueblo, sin pensarlo tome una hacha de las carretas y movilice al resto de los hombres, debíamos regresar rápido, el pueblo contaba esta noche con solo la mitad de los hombres. Abandonamos carga y campamento, tome uno de los poco caballos que tiraban de los carruajes y me dirige a todo galope en dirección al pueblo, nuestra caravana solo contaba con cuatro caballos, así que los refuerzos que llegaríamos al pueblo no seriamos demasiados, pero mi familia estaba en ese lugar, con cada galope del caballo sentía que mi corazón se detenía y el viaje parecía eterno, aun viajando sin carga y a toda velocidad. Logre llegar al pueblo, cuando el sol amenazaba por salir tras las montañas, solo para encontrarme con el crudo escenario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="COLOR: rgb(204,204,204)"&gt;Numerosos guerreros atacaban el pueblo sin misericordia, los pocos hombres que se quedaron los enfrentaban, pero ninguno de ellos conocía el arte de la guerra, en el fondo solo eran leñadores y comerciantes. El enemigo era despiadado, destruía y quemaba todo lo que se cruzara a su paso, se regocijaba de su maldad y entre rizas, llevaban a efecto cada uno de sus actos. El humilde pueblo de madera ardía como una gran fogata en las sombras, las mujeres y niños gritaban, mientras buscaban refugio o eran asesinados sin contemplación. Cabalgue en dirección a mi casa, asesinado con mi hacha a cualquier enemigo que se cruzara en el camino de mi caballo, de esa forma me presentaba como un problema ante mis enemigos y los obligaba a notar mi presencia en ese lugar. A la distancia pude ver la gran fogata que era ahora mi casa, muchos bandidos cargaban las cosas que pertenecían a mi familia y me rodeaban con rapidez, logre partir las cabezas de muchos con mi arma, pero la diferencia numérica jugo a su favor y una vez desmontado, fui superado y desarmado. Una alegría siniestra parecía iluminar el rostro de los que ahora me habían capturado, una voz familiar y antigua resonó en mis oídos, uno viejo fantasma de mis recuerdos se abrió paso entre los bandidos y me observo con superioridad, era el viejo líder de los bandidos, ahora con algo mas de edad y algunas marcas nuevas en su cuerpo, aun conservaba su tono imperativo y su vieja espada para gobernar a su nuevo grupo de bandidos, me observo sin reconocerme y me sonrió de manera macabra, me dijo que mi pueblo se había cruzado en el camino de su viaje y que habían decidido pasar a tomar algunas cosas. El sol brillaba en las montañas cuando uno de los guerreros le informo a su líder algo al oído, me miro con una mezcla de rabia y resignación, me dijo que había dado muerte a mucho de los suyos y que debía pagar por lo sucedido. Mi sangre hervía en mi interior, pero logre mantener silencio en todo momento, no quería delatar mi identidad y darle la felicidad de saber que arruinaba mi vida por segunda vez, el viejo líder chasqueo los dedos y un gran murmullo se escucho entre sus tropas, se volteo y mirándome con furia me dijo que si había decidido jugar al héroe, ahora pagaría viendo sufrir a alguno de los que había decidido salvar ante mis ojos, un grupo de los bandidos trajo a una mujer y a un bebe, grande fue mi sorpresa y mucho mayor mi pena al reconocerla, &lt;strong&gt;Camila&lt;/strong&gt; parecía herida y &lt;strong&gt;Galadriel&lt;/strong&gt; lloraba desconsoladamente en sus brazos, el miedo me supero y sin pensarlo suplique por piedad para ellas, pero el pareció comprender mi interés en esas dos personas y con una gran sonrisa, dio la orden a sus tropas de jugar con ellas y sin piedad. Mi hija fue arrancada de los brazos de mi esposa y arrojada sobre la nieve, mi esposa fue sometida y ultrajada por varios de los guerreros frente a mis ojos, al verla desnuda pude comprender la gravedad de sus heridas y al mirarla a sus ojos llenos de lagrimas, pude comprender que lucho por ella y por nuestra hija, pero ya no tenia fuerza para mas. Fui obligado a ver su lenta agonía y sufrimiento, mientras yo gritaba y sentía como los sentimientos reventaban en mi cabeza, ya eran mas de tres los guerreros que sujetaban mi cuerpo y cada tiempo se agregaba uno mas, sentía como la cólera y la impotencia dominaban mi cuerpo, sentía como junto con el casi extinto brillo de los de mi esposa se iba también mi cordura y mi razón. &lt;strong&gt;Galadriel&lt;/strong&gt; lloro desconsolada durante todo ese tiempo y uno de los guerrero decidió que era necesario hacerla callar, con un solo y certero golpe, la libero de su sufrimiento y de todo rastro de vida de su cuerpo. Nadie esta preparado para perder lo que mas ama de esa forma, solo recuerdo que sentía como mi cerebro se incendiaba, al momento que mi vista se nublo.&lt;br /&gt;Desperté en una vieja casa y en una cama que no reconocía, mi cuerpo estaba todo adolorido y mi torso y brazos cubiertos de vendas, sobre el suelo descansaban mis ropas y una rota espada cubiertas de sangre ya seca, un viejo hombre entro por la puerta y me observo con seriedad, era de cabello cano y tenia unos extraños tatuajes de color negro en su rostro, tendiéndome un trozo de pan y algo de carne, se presento como &lt;strong&gt;Taron el Negro&lt;/strong&gt; y sin esperar respuesta se coloco a hablarme de las viejas guerras, de una antigua clase de guerreros que se utilizaban en ellas, los llamaban &lt;strong&gt;“guerreros de voluntad asesina”&lt;/strong&gt; y eran usados de manera desechable en los grandes combates, parias y bandidos eran llevados a la locura, mediante la tortura y la humillación reiterada, luego eran arrojados con armas al campo de batalla y se les dejaba luchar, consumidos por la furia y la locura, hasta que perdieran su vida. Me pregunto si recordaba como había obtenido la espada rota y como había cubierto de sangre mis ropas, mi negativa pareció confirmar alguna sospecha y comenzó a relatarme lo que parte de mi mente no recordaba, el nacimiento de un poder maldito que ahora nos unía y de cuyo nacimiento el había sido testigo, había presenciado el ataque y mi actuación esa noche, oculto desde el bosque y las sombras, nadie reparo en su presencia y el tampoco tenia la intención de hacerse notar, no era su estilo meterse en problemas de extraños y solo esperaba su oportunidad para luego sacar cosas de valor de entre los restos, presencio la muerte de mi esposa e hija y pudo ver la explosión de mi cólera, fortalecido por la furia que me consumía, aproveche el descuido de mis captores y tomando una de sus espadas, les di muerte con rápidos y brutales ataques, uno a uno iban cayendo ante mi arma y el animal que la empuñaba, poco importaba la desventaja numérica y las heridas que ellos lograron asestar a mi cuerpo, cubría con sangre y muerte lo que se cruzara en el camino que llevaba a mi meta, chispas y quejidos volaban por los aires al chocar las armas contra la mía o mi cuerpo, pero mi voluntad quería acabar con mi dolor y para eso debía acabar con quien lo había creado. Llegando con una velocidad endemoniada ante el sorprendido líder de los guerreros, detuve un golpe de su arma con la mía, mi espada se rompió a la mitad producto de la fuerza del golpe y a pesar de eso, encaje en resto de mi arma en su cuello, la vida se escapo de sus labios con una maldición y un quejido, parte de los guerrero huyeron al ver morir a su líder y otros cuantos decidieron vengar su muerte. &lt;strong&gt;Taron&lt;/strong&gt; me relato que decidió intervenir en ese momento, mi cuerpo cayo en combate y el me rescato de los bandidos restantes, había curado mis heridas y llevado a su hogar, me sorprendí cuando me revelo que el era un viejo guerrero y que había estado en las viejas guerras como uno de los tantos guerreros desechables, que había logrado sobrevivir y escapar de su destino, me dijo había logrado recuperar la cordura en el campo de batalla y escapando había estado viviendo por incontables años en las montañas, había encontrado la forma de sellar la maldición que cargaba sobre su mente y que incluso era posible controlarla. Me enseño los tatuajes de su cara y me dijo que servían como un sello, me dijo que los había utilizado conmigo y los había realizado con una pintura especial, esta pintura fue utilizada en la viejas guerras y servían para marcar a los guerreros, se les pintaba en alguna parte visible del cuerpo y si perdían a vida, la pintura desaparecía de sus cuerpo y de esa forma no se perdía tiempo en revisar los signos vitales de los guerreros que tapizaban los campos de batalla, así solo se recogía a los que aun tuvieran reales posibilidades de sobrevivir.&lt;br /&gt;El viejo ofreció entrenarme y enseñarme a contener lo que ahora habitaba en mi interior, primero debí superar los dolores que mi corazón albergaba y hacerlos parte de mi pasado, debía aferrarme a la vida y olvidar culpas, la muerte siempre será parte de la vida, sin importar si esta viene de parte de una persona o de la naturaleza humana y mientras vivamos, siempre tendremos que convivir con la perdida de personas. Mientras mi mente se volvía fuerte y dura como las montañas, mi cuerpo y habilidad con armas se fue puliendo bajo las enseñanzas de aquel viejo guerrero. Durante un año, compartió conmigo, todas sus habilidades y sabiduría aprendidas durante su vida de combates y soledad, pude aprender de sus palabras y nuestras experiencias de vida, que la guerra y la paz siempre viven en un ciclo constante, que para disfrutar de la paz, siempre deberá existir la guerra para protegerla o simplemente para valorarla. Un año después de comenzar el entrenamiento con Taron, la mayor parte de mi cuerpo se encontraba cubierto de cicatrices, sobretodo mi torso y brazos, mi mente se había fortalecido y mi destino estaba claro ante mis ojos, siempre había hablado sobre la paz y había añorado vivir eternamente en ella, pero ahora comprendía que mi destino era luchar por ella, en la vida existen personas que nacen y deciden su camino, pero también existen las que nacen y el destino les enseña su camino. Antes de partir, el viejo me entrego un par de garras de combate, dijo que era las armas que mas se adaptaban a mi estilo de combate frontal y sin retroceder, lleno de voluntad y muchas veces rozando lo suicida, mis nuevas armas le pertenecieron en el pasado y estaban echas de un metal extremadamente resistente, algo que era indispensable en el campo de batalla. Un maltratado y algo quemado estuche fue su segundo regalo ese día, se trataba de la flauta que &lt;strong&gt;Camila&lt;/strong&gt; acostumbraba a tocar, se encontraba algo maltratada por el humo y el calor, pero pude comprobar que aun era posible ensamblarla y sacar música de ese viejo instrumento, apretándola en mi mano la guarde en mi viejo bolso y despidiéndome de mi maestro, le dije que volvería cuando fuera lo suficientemente fuerte y capaz de controlar a voluntad, esa vieja maldición, al igual que el podía hacerlo.&lt;br /&gt;Cinco años han pasado desde ese día y aunque me he fortalecido con los años, se que quizás aun no sea suficiente, el viento y mis viajes me trajeron rumores de un castillo en el que quizás pudiera estar lo que busco. Llevare mi voluntad a ese lugar, debo ser fuerte y de esa forma, lograr proteger la paz que tanto ambiciono. Luego de semanas de viaje la gran edificación esta finalmente en el horizonte… mi camino inicia ahora. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cccccc;"&gt;Contado por Galdor Círdan.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7042867555833236221-8031835883923795947?l=galdor-chronicles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://galdor-chronicles.blogspot.com/feeds/8031835883923795947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7042867555833236221&amp;postID=8031835883923795947&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7042867555833236221/posts/default/8031835883923795947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7042867555833236221/posts/default/8031835883923795947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://galdor-chronicles.blogspot.com/2009/08/cicatrices-de-un-pasado-historia-de.html' title='Cicatrices de un Pasado – Historia de Galdor Círdan'/><author><name>Beelze</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17249623963259298748</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
